Jamie Oliver y su cruzada contra el hidróxido de amonio de McDonald´s

Esta semana me ha llegado el siguiente texto, vía Facebook:

El chef Jamie Oliver ha ganado una batalla en contra de la cadena más grande de comida chatarra que existe en el mundo. Una vez que Oliver demostró cómo se hacen las hamburguesas, McDonald’s, la franquiciadora anunció que cambiará la receta.

De acuerdo a Oliver, las partes grasosas de la carne se “lavan” con hidróxido de amoníaco y luego se usan en la confección de la ‘torta’ de carne para rellenar la hamburguesa. Antes de este proceso, de acuerdo con el presentador, ya esa carne no era apta para consumo humano.

Oliver, chef activista radical, quién ha asumido una Guerra contra la industria de alimentos, dice: estamos hablando de carnes que hubieran sido vendidas como alimento para perros y después de este proceso se les sirve a seres humanos. Aparte de la calidad de la carne, el hidróxido de amonio es dañino para la salud. Oliver le dice a esto: “El Proceso de la Porquería Rosa”.

¿Qué ser humano en su sano juicio pondría un trozo de carne remojada en hidróxido de amonio en la boca de un niño?

En otra de sus iniciativas Oliver demostró como se hacen los nuggets de pollo: Después de seleccionar las ‘mejores partes’, el resto: grasa, pellejos, cartílagos, vísceras, huesos, cabeza, patas, son sometidos a un licuado –separación mecánica- es el eufemismo que usan los ingenieros en alimentos, y después esa pasta rosada por la sangre, es desodorada, decolorada, reodorizada y repintada, capeadas en melcocha farinácea y frita, esto es rehervido en aceites generalmente parcialmente hidrogenados, esto es, tóxicos.

En USA, Burger King y Taco Bell ya abandonaron el uso de amonio en sus productos. La industria de alimentos usa el hidróxido amonio como un agente anti-microbiano, lo que le ha permitido a McDonald’s usar en sus hamburguesas carne, de entrada no apta para consumo humano.

Pero aún más molesta es la situación que estas sustancias basadas en hidróxido amonio sean consideradas ‘componentes legítimos en procedimientos de producción’ en la industria de alimentos con las bendiciones de las autoridades de salud en todo el mundo. Así los consumidores nunca se podrán enterar de qué químicos ponen en nuestra comida.

Comida, productos químicos, y el nombre de una multinacional. Recordad bien estos tres elementos porque cada vez que veais una noticia que contenga los tres, será, casi invariablemente, falsa.

A día de hoy existe un rechazo muy fuerte y completamente irracional hacia los productos químicos, que se manifiesta frecuentemente en forma de noticias como esta. Jamie Oliver es un tío campechano, le gusta comer bien, y no hay más que ver su programa para comprobar que le encanta la comida elaborada con esmero, cariño y dedicación. Entiendo que por eso mismo no sea muy partidario de McDonald´s y demás cadenas de comida rápida. Pero, por desgracia, todo esto no hace que tenga razón en sus críticas hacia la química en general y el pobre hidróxido de amonio en particular.

El hidróxido de amonio es, simplemente, amoniaco diluido en agua. El amoniaco se encuentra en la naturaleza y muchos procesos naturales lo producen: las plantas, la descomposición de los animales, los procesos químicos de las bacterias… El amoníaco es necesario para la vida en nuestro planeta. El amoníaco puede ser tóxico. Podéis ver la ficha de datos del amoníaco aquí.

¿Por qué se le echa amoníaco a la carne? En primer lugar, no se le echa amoníaco. En la industria alimentaria lleva muchos años usándose el hidróxido de amonio en multitud de alimentos: no solo en carnes, sino también en pasteles, gelatinas, productos horneados, quesos, caramelos, púdines, frutas y verduras, huevos, pescados… Si queréis saber exactamente qué alimentos llevan este aditivo, podéis reconocerlo porque también se conoce con el código E-527. En el caso de la carne, se emplea como antimicrobiano. Impide que crezcan microorganismos porque cambia ligeramente el PH de la carne, haciendo que diversos microbios y bacterias la encuentren de lo más incómoda para vivir. La más conocida de las bacterias es la Escherichia coli, presente en los intestinos de los animales, es tan frecuente y tan resistente que causaba muchísimas intoxicaciones alimentarias; con el uso de sustancias químicas como el hidróxido de amonio, se consigue que la Escherichia no esté en la carne que nos comemos. Aún así, las intoxicaciones alimentarias no son del todo raras. En EE.UU, por ejemplo, hay 26.000 por cada 100.000 habitantes, al año. En el resto de países industrializados el porcentaje de afectados también ronda el 30%. ¿Os imagináis cuánto más frecuentes y graves serían si no usásemos productos químicos para tratar los alimentos? No hace falta imaginarlo: en los países del tercer mundo, las enfermedades causadas por comer alimentos y beber agua en mal estado producen millones de muertes al año. Las diarreas causadas por estas infecciones matan cada año a casi dos millones de personas y son una de las principales causas de muerte en niños menores de 5 años de países en desarrollo.

En segundo lugar, y como nota curiosa, más del 80% del amoníaco que produce el ser humano se emplea como abono en la agricultura. O sea que cuando Jamie Oliver nos anima a exigir la retirada del hidróxido de amonio de la industria cárnica está olvidando que un porcentaje enorme de los seres humanos podemos comer gracias a que el amoníaco se emplea como abono y nos permite tener más y mejores cosechas. Y esto lleva haciéndose muchísimo tiempo.

¿Es peligroso el hidróxido de amonio o el amoníaco? Pues hombre, depende. Ya en 1974 la Food and Drug Administration, que es quien determina lo que se puede y no se puede comer en EE.UU., dictaminó que el hidróxido de amonio, usado correctamente en la industria alimentaria, no tenía ningún efecto nocivo. Y esto tras una exhaustiva revisión de estudios y casos. Otra cosa es que, si hay una fuga en una fábrica de amoníaco, o si uno se cae en una cuba llena, o si respiramos gas de amoníaco, pues sí, entonces será nocivo… Es como el agua: uno puede beberse dos litros en un día, pero se ahogará si se cae en mitad de un lago.

Otra cosa es que la carne empleada por las cadenas de comida rápida sea de mejor o peor calidad que la que uno compra al charcutero del barrio. Ahí ya no entro, aunque no creo que haya mucha diferencia. No hay duda de que, si comemos todos los días en un McDonald´s, nuestra salud se resentirá. Pero si a mí me dan a elegir entre un filete cortado de una vaca “casera” y otro tratado convenientemente, con Hidróxido de Amonio y con lo que haga falta… me quedo con el segundo.

PD: no he encontrado en ninguna fuente fiable eso de que McDonald´s haya tenido que retirar dicho componente de su carne.


11 responses to “Jamie Oliver y su cruzada contra el hidróxido de amonio de McDonald´s

  • Juan Kgt

    Un magnifico texto.le doy mis felicitaciones.

  • Anónimo

    Creo que la industria de alimentos puede hacerlo mejor.
    Incluso, ser claros al informar a las personas sobre los procesos que usan en la elaboración de sus productos. Si uno, luego de estar informado y claramente enterado decide comer carne con amoniaco, es problema de uno. Pero por qué solo hasta ahora lo venimos a saber masivamente? este es el mérito del señor Jamie Oliver.

  • Anónimo

    Si prefieres un filete “tratado convenientemente” a uno de “una vaca casera” es que no tienes dos dedos de frente… Madre del amor hermoso, lo que hay que leer…

  • Anónimo

    que razonamientos tan básicos.
    Que el amoniaco esté en muchos sitios de la naturaleza no tiene nada que ver con meterselo a las hamburguesas

    • marberdo

      El potasio es un elemento radioactivo, y sin embargo lo tomamos cada vez que comemos plátanos, y no nos pasa nada.

      A mí me parecía que echarle amoníaco a la carne era una barbaridad, pero ahora, después de leer una explicación bien hecha, me lo parece un poco menos. Habría que poner en una balanza los posibles efectos perjudiciales para la salud de usar el amoníaco y los posibles efectos perjudiciales para la salud de no usarlo, y ver que es peor. En este caso entiendo que lo segundo.

      • Jose

        Una puntualización: El potasio-40 es un isótopo radiactivo, las otras formas de potasio no. No todo el potasio es radiactivo, y no nos pasa nada porque el propio planeta que pisamos tiene más radioactividad que los plátanos ¿Y qué?

        En cuanto a la FDA, mencionar como fuente de confianza a la FDA, que está favoreciendo descaradamente a la industria alimentaria de EE.UU. sobre sus pobres consumidores tampoco es que de mucho peso a las afirmaciones (en EE.UU. es ilegal “hablar mal” de una compañía alimentaria). Es un lobby muy poderoso.

        Es cierto que los productos en pequeñas dosis son inocuos (e.g. usar un tapón de lejía para desinfectar la lechuga en remojo). Pero cuando dicho producto se ingiere de forma habitual durante años (como sucede con la dieta de comida basura que lleva mucha gente allí) el resultado no puede afirmarse porque simplemente *se desconoce* (y eso te lo puede corroborar incluso la propia FDA).

        Por último, respecto a James Olivier no conozco nada de esto del amoniaco, y parece que es un bulo (un “hoax”) http://www.e-oaxaca.mx/opinion/juan-manuel-lopez-alegria/18622-ifalsa-la-demanda-de-oliver-vs-mcdonalds.html
        Su cruzada (esta sí, real) fue la de la “baba rosa”: http://www.youtube.com/watch?v=srugIZ6tDgY
        Para mí este vídeo es bastante informativo y creo que James Oliver *sí* sabe de lo que habla. Pero como él mismo comentó, da igual, la gente insistirá en seguir comiendo estas cosas, porque no es una decisión racional.😉

  • guadalupe

    Me paso en un restaurant en vertiz me dieron chilaquiles con bisteck y la carne tenía gordo. primero note un sabor raro y la carne rosa y no staba cocida. No distingui el sabor. Al momento. Pero al pasar las horas y volver a comer no se me quita este sabor como cuando tomas perlas de ether. Y busque amonio en la carne y encontr este reportaje

  • Manuel ibarra

    “…… Otra cosa es que, si hay una fuga en una fábrica de amoníaco, o si uno se cae en una cuba llena, o si respiramos gas de amoníaco, pues sí, entonces será nocivo… Es como el agua: uno puede beberse dos litros en un día, pero se ahogará si se cae en mitad de un lago….” Segun tu logica puedo beber un vaso de amoniaco u hidroxido de amonio y no me pasara nada??? , no te engañes ni dejes que el “paparapapa , me encanta te engañe” estamos hablando de las dosis usada en el proceso de manufacturacion , y por otra parte si te comes una verdura directamente del huerto , esto que es, previamente tratada con estos agentes quimicos existe en gran medida el riesgo de intoxicacion (de nuevo lo peligroso esta enla dosis), por eso se lavan las frutas antes de tragartelas, sin embargo existen cadenas de fast food que han retirado de sus alimentos estos productos, porque?? Un ejemplo muy conocido(sarcasmo) es el del fluor y lo venenoso que llega a ser con el uso indiscriminado ( pasta dental, sal para comer, agua tratada y enviada a tu casa) , los alimentos no se supone que se guarden por años y despues se ingieran , con el paso del tiempo ciertos materiales se transforman a sus radicales que consecuentemente causan leucemias y bueno solo queria hacer un comentario pues visite una notica antes que ha esta y me parecio buena pero a esta si tuve que exponer mi caso

  • Lucia

    Un texto muy interesante de leer, gracias por compartirlo.

  • Anónimo

    hacernos creer que tomar amoniaco es normal? ¿para quien trabajas?
    esta todo dicho!!

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