Algunas ideas escépticas sobre visitas extraterrestres

Hitler y el Tercer Reich recibieron ayuda de seres extraterrestres en sus investigaciones sobre armamento e ingeniería.

Eso es lo que varias personas están defendiendo en un documental aparentemente serio que están poniendo ahora mismo en un canal de pago. En el universo -en nuestra Tierra misma- hay muchísimas cosas que llenan a uno de maravilla y misterio. Hay cosas que no hemos comprendido, sucesos que, simplemente, no sabemos por qué ocurren. No son cosas inexplicables: son inexplicadas. La diferencia entre unas y otras es que las primeras nunca podrán ser explicadas, mientras que aún no hemos hallado la razón de que ocurran las segundas. Muchas cosas que hoy en día damos por sentadas fueron en su día inexplicadas: por qué hay mareas o estaciones, qué hace que la luna cambie de forma, por qué se mueve el sol, qué eran los dinosaurios. De igual forma, mucho de lo que ahora no comprendemos será convenientemente explicado en el futuro.

Pues bien, a pesar de todos los miestrios reales que el mundo nos ofrece, aún hay quien se empeña en crear nuevos misterios imaginarios. Los fantasmas, la telepatía, los duendes o la visión remota han demostrado ser únicamente misterios imaginarios creados por la mente humana. Son inexplicables, desde luego, ya que su planteamiento está tan alejado de la ciencia que nunca podrán ser explicados. De todos estos “misterios humanos”, el más increíble , el más difícil de tomar en serio, es el que afirma que hay seres extraterrestres que visitan nuestro planeta.

Quien cree que los extraterrestres nos visitan no tiene ni siquiera una remota idea de la escala de nuestro universo. A poco que uno se de cuenta de la distancia que nos separa de las estrellas, la fe en visitas extraterrestres se desvanece. Para hacernos una idea de lo tremendamente lejos que está todo, podemos citar a las sondas Voyager. Las sondas Voyager 1 y 2 se lanzaron en 1977 hacia los confines de nuestro sistema solar, y aún siguen viajando. La 2, más rápida, se aleja de nosotros a 17.000 metros por segundo (61.000 km/h). Lleva 35 años viajando a esa tremenda velocidad, y aún así apenas ha llegado a los confines de nuestro sistema solar. La estrella más próxima a nosotros es Próxima Centauri, y la sonda tardaría 73.600 años en llegar allí a su actual velocidad.

Quienes se imaginan naves extraterrestres llegando a nuestro planeta deben saber que el planeta extrasolar (es decir, que no pertenece a nuestro sistema solar) más cercano es Epsilon Eridani b, que se encuentra a 10,4 años luz de nosotros. ¿Qué significa esto? Que si viajásemos a la velocidad de la luz tardaríamos 10,4 años en llegar. Ninguna nave podría alcanzar tal velocidad, pues necesitaría infinita energía para moverse. Ni siquiera podría llegar  a una fracción de esa velocidad. El viaje interplanetario se convierte así en una odisea de miles, millones de años de duración. Especies enteras se extinguirían antes de completar semejante periplo. Cabe preguntarse por qué una raza supuestamente inteligente pasaría por algo así para dejar círculos en nuestras cosechas o implantar un trocito de metal en las muelas de algún lunático.

 


Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: