La Tallboy o Bomba Sísmica

Corría el año 1941 y Europa se desangraba en plena Segunda Guerra Mundial. Uno de los problemas con los que se enfrentaban casi todos los ejércitos era la imposibilidad de destruir las nuevas e impenetrables fortificaciones. Los alemanes, en especial, tenían búnkeres de hormigón armado de metros de espesor, que eran prácticamente inmunes a cualquier arma que los aliados pudieran lanzarles.

Un ingeniero aeronáutico inglés, Barnes Wallis, creía haber dado con una solución. Pensó que lo mejor no era poner más explosivos en las bombas, sino aumentar su tamaño, velocidad y penetración. Ideó una bomba enorme, de 10 toneladas, que alcanzaría una velocidad de caída tan alta que la haría penetrar en el suelo y explotar bajo tierra. Las ondas de choque resultantes derribarían todo lo que hubiese cerca. Ni siquiera haría falta que la bomba cayese justo en el objetivo, ya que las ondas sísmicas se encargaría de demoler tanto búnkeres como edificios. Wallis publicó sus ideas en un panfleto en 1941.

Photobucket

Barnes Wallis

Lógicamente, una bomba de semejante tamaño tenía sus problemas. Hacía falta un avión especial para llevarla, y dicho avión no podría llevar más armamento que la bomba. El propio Wallis diseñó un bombardero al que llamó Victory Bomber que, al menos sobre el papel, podía cargar con su invención y lanzarla desde 14.000 metros de altura. La Royal Air Force acabó desestimando el proyecto por considerar demasiado arriesgado, caro y poco práctico enviar bombarderos con una única bomba.

Wallis, sin embargo, no se rindió. Otro de sus inventos revolucionarios fue la “bomba saltarina”. Era una idea extraña que funcionó muy bien: una bomba con forma de barril que se dejaba caer sobre la superficie del agua desde muy baja altura y rebotaba sobre su superficie. Se ideó para destruir presas, y se usó con éxito en 1943 en la Operación Chastise, en la que Inglaterra atacó y destruyó varias presas para inundar varias fábricas y campos de trabajo alemanes. El éxito de la “bomba saltarina” otorgó a Walis la confianza de la RAF, que finalmente apostó por su proyecto de la bomba sísmica. El invento acabó llamándose Tallboy y entró en servicio en junio de 1944.

Photobucket

Un esquema de cómo funcionba la Bouncing bomb o "bomba saltarina" de Wallis

Photobucket

Cargando las Tallboy

La Tallboy era francamente imponente, aunque Wallis tuvo que conformarse con hacerla a mitad de su tamaño original. Medía 6,35 metros de largo, casi un metro de ancho y pesaba más de 5.400 kg., de los que 2.300 correspondían a explosivo. Había que adaptar los bombardeos Avro Lancaster para que pudiesen llevarla, y había que quitarles puertas, torretas y planchas de blindaje para que pudiesen volar. Incluso así, solo podían lanzarla desde 7.700 metros de altura, y no desde los 12.000 que inicialmente se planeaban. La Tallboy tenía una forma aerodinámica perfecta, diseñada para disminuir su resistencia al aire y alcanzar la máxima velocidad posible en caída libre. Las aletas de su cola estaban colocadas en ángulo, para hacerla girar a medida que caía y mejorar su precisión y velocidad. Para poder soportar el impacto, la Tallboy contaba con un morro de acero de 10 centímetros de grosor, afilado como una lanza para incrustarse en el suelo, en un búnker o en lo que fuese. Cuando llegaba al suelo, viajaba a más de 4.000 km/h. Era más rápida que el sonido: el rugido que la acompañaba al caer solo podía escucharse después de que hubiese impactado en su objetivo. No obstante, podía programarse la espoleta para que detonase la carga explosiva hasta media hora más tarde de haber caído.

La Tallboy se usó por primera vez el 8 de junio de 1944 para destruir un túnel ferroviario alemán en Saumur. Diecinueve Lancaster soltaron sus correspondientes bombas sísmicas sobre él; una de ella atravesó casi veinte metros de montaña, explotó dentro del túnel y lo destruyó por completo. A partir de ahí, la Tallboy se empleó para destruir objetivos que habían resistido todos los demás ataques, como búnkeres, bases de submarinos, túneles e incluso hundieron un acorazado, el Tirpitz, en 1944. Era, después de todo, una bomba muy costosa y difícil de producir, y no podía malgastarse en objetivos menores. Se fabricaron un total de 854 Tallboys.

Algo más adelante se comprobó que un bombardero Lancaster podía modificarse para llevar una bomba aún más pesada, y a Wallis le faltó tiempo para construir una bomba mayor y más potente. Finalmente pudo construir la que había sido su idea original, un monstruo de casi 11 toneladas a la que se llamó Grand Slam. Era un monstruo de casi 8 metros de largo, con más de cuatro toneladas de explosivos en su interior. Aunque era más lenta que su prima la Tallboy, la Grand Slam caía casi a la velocidad del sonido y era capaz de penetrar penetrar cuarenta metros en el suelo o hasta seis metros en hormigón. El 14 de marzo de 1945, la Grand Slam se usó –junto con varias Tallboys– contra el viaducto ferroviario de Bielefeld. El viaducto era una vía de suministros muy importante para las fuerzas alemanas, y había resistido más de 3.000 toneladas de bombas sin caer. Era muy difícil destruir un viaducto de este tipo, ya que se necesitaba un impacto directo para derribarlo, y desde el aire se veía como una pequeña y delgada línea. Pero la Gran Slam era letal. Ni siquiera necesitaba acertar en el propio viaducto: se enterró en el suelo cerca de él y detonó. Cien metros de puente quedaron pulverizados por una única bomba.

Photobucket

Así quedó el viaducto de Bielefeld; alrededor pueden verse docenas de impactos anteriores de bombas que no pudieron destruirlo

Photobucket

Destrozos causados por una única Grand Slam en un búnker de submarinos alemán

Photobucket

Comparativa de tamaños: a la izquierda la Tallboy, en el centro la "bomba saltarina" y a la derecha la Grand Slam

Se fabricaron 99 bombas Grand Slam, y 42 de ellas fueron usados durante la II Guerra Mundial. Puentes, viaductos y búnkeres, cayeron ante el feroz ataque de las dos bombas más poderosas de su época, la Tallboy y su hermana mayor, la Grand Slam. Fueron retiradas del servicio cuando terminó la guerra, y más adelante fueron reemplazadas por bombas menos potentes pero mucho más precisas.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: