Un caso de histeria colectiva que acaba con un brujo en la cárcel: igual que en el siglo XV

Me encuentro hoy con esta noticia, ocurrida hace mes y medio:

Histeria colectiva por hipnosis en escuela de Colombia

Por: Frida Mendoza Schuster

03/septiembre/2011

Bogotá.- Un total de 42 niños colombianos no pudieron despertar de un trance hipnótico y sufrieron un ataque de histeria colectiva en un colegio de Mocoa, Colombia. Según el rector de la Institución Educativa Ciudad Mocoa, Daniel Mora, los alumnos participaron en el espectáculo donde los hipnotizaron; 30 minutos después ya estaban en sus aulas, y repentinamente, en cadena, comenzaron a gritar.

Para calmar a los niños tuvieron que acudir 10 sicólogos y siquiatras, enviados por Sanidad; en un primer diagnóstico, estos sicólogos opinaron que se trataba de histeria colectiva, por lo que los alumnos fueron trasladados al hospital local José María Hernández, cercano al colegio.

Se les proporcionaron primeros auxilios, hidratación y control de focos epilépticos, así lo explicó a la subdirectora científica del centro, Mónica Guerrero, quien también aseguró que no fue necesario recetarles ningún tratamiento médico.

“De los 42 infantes, fueron atendidos 36 que mostraban inconsciencia, agitación y en dos casos síntomas epilépticos”, aseguró Guerrero y explicó que una vez fueron atendidos se derivaron al servicio de sicología del hospital, que diagnosticó “neurosis colectiva inducida por el evento de la hipnosis”, sentenció la subdirectora.

Todos los afectados fueron dados de alta paulatinamente ese mismo día y el supuesto mago, Miller Zambrano Posada, fue puesto en manos de las autoridades encargadas y su caso lo estudiará la Fiscalía 20 de Mocoa.

Copiado literalmente de El Pueblo de México, puede verse aquí. La noticia puede encontrarse en numerosos periódicos sudamericanos más.

Lo que leemos arriba es la prueba documental de que no hemos avanzado prácticamente nada desde los juicios de brujas de Salem de 1692.

Es imposible, completamente imposible, que alguien hipnotizado “no pueda despertar de su trance”. La hipnosis no es más que un estado donde la relajación, la atención y la concentración han sido alterados por una persona, el hipnotizador, usando técnicas sobre todo verbales y sin ningún tipo de “magia” o “poder” extravagante. Llevando las cosas al extremo: si, estando alguien profundamente hipnotizado, su hipnotizador se muere allí mismo y en el acto, la persona recuperaría en cuestión de minutos su nivel de actividad y atención normal, eso suponiendo que no saltara del susto al ver fallecer a su terapeuta de repente.

Lo segundo, lo que se ve en espectáculos, tele y circos similares NO es hipnosis. Para hipnotizar a alguien hacen falta unas condiciones de relajación, concentración y confianza general en el hipnotizador que jamás podrán darse en un plató de televisión, y menos aún en un espectáculo frente a 200 berreantes chavales. Cuando vemos en la tele como alguien hipnotizado imita a una gallina o cree que está desnudo ante el público, está fingiendo. Es mentira. La hipnosis no puede hacer eso.

Por lo poco que explican las noticias que he encontrado sobre el tema, lo sucedido es un cuadro clásico y típico de histeria colectiva. Alguien preguntará: ¿y cómo se desencadena un ataque de histeria colectiva, listillo? No lo sé. Nadie lo sabe. No conocemos los mecanismos que subyacen a este fenómeno, pero sí sabemos que lleva siglos ocurriendo. Tal vez sea un reflejo exagerado de empatía hacia otros, sazonado con susceptibilidad, miedo, la interpretación errónea de algún estímulo aparentemente sin importancia como un olor o un ruido, imitación, obediencia a la autoridad… La histeria colectiva aparece tan rápidamente como se va y sus víctimas son personas perfectamente normales que olvidan pronto el incidente. No causa ningún daño, además del susto y la emergencia que suele rodear cada caso.

Este caso es arquetípico porque:

La gran mayoría de las víctimas son mujeres (36 de un total de 41). Los casos de histeria colectiva afectan a muchísimas más mujeres que hombres.

Son jóvenes, entre 13 y 17 años. Es más frecuente en jóvenes o niños, en hospitales, colegios, escuelas…

Los nervios y el miedo de las “autoridades” (en este caso, padres y profesores) agravaron el caso, como bien señala algún periódico. Es típico que la histeria se extienda con mayor rapidez si los que son percibidos como la autoridad o los superiores muestras signos de enfermedad, miedo, nerviosismo, o algún síntoma histérico ellos mismos.

Ocurrió tras un evento con carga emocional, en este caso el show del mago. Por cierto, el espectáculo también incluía payasos, acrobacias, etc., pero es mejor olvidar todo eso y centrarse únicamente en la actuación del “mago”.

Los síntomas aparecieron rápidamente y se desvanecieron con igual rapidez.

Los síntomas no concuerdan con ninguna enfermedad o con una intoxicación, envenenamiento, etc. Son síntomas dispares. Se dice que una niña decía “ver al demonio”, otros temblaban como víctimas de un ataque epiléptico, en fin, de todo un poco.

En fin, no sigo. La histeria colectiva es relativamente frecuente y todos los años se da algún caso en alguna parte. En este caso, hay un señor (el ilusionista) que de momento ha sido detenido y va a tener que rendir cuentas a la justicia por… no se sabe muy bien por qué. Lo mismo podían haber detenido al trapecista, o a la limpiadora, o al conserje, pero no: fueron directos a por el supuesto “mago”. Desde el director del colegio hasta los policías, pasando por los médicos, confunden las churras con las merinas y pintan un cuadro esperpéntico con un mago demoníaco haciendo enfermar a los inocentes niños a base de hipnosis colectiva, o no algo por el estilo. Esta gente no debe de saber que hasta ahora, en toda la historia de la humanidad, nadie ha logrado demostrar que posee ningún tipo de poder sobrenatural que sea identificable con la magia o la brujería. Y mejor no hablar de la imagen que da esta noticia sobre la hipnosis, y sobre lo que puede y no puede hacer. Vamos, para morirse de vergüenza del primer al último implicado.

Menos mal que no lo dejaron en manos de los padres, que igual lo hubieran quemado allí mismo, por satánico y brujo.

La BBC amplía la noticia con bastante más sentido común. Al menos se tomaron la molestia de consultar a alguien que sabían un poco más de hipnosis. Dice:

“La hipnosis es un estado intermedio que se da entre el estado de vigilia y el estado del sueño. Es un estado de relajación”, le explicó el doctor Pereira [presidente de la Asociación Colombiana de Hipnosis Clínica] a BBC Mundo.

“Se dice que los niños quedaron ‘enganchados’ en el trance hipnótico y eso es totalmente falso. Lo peor que puede suceder en un estado de esos es que los niños entren en un estado de sueño y que se despierten”

Pues eso. Aquí puede leerse completa la noticia de la BBC.


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