El Rey de las Ratas

Mmmh, casi puedo notar el aroma de otro relato extraño surgiendo de algún rincón olvidado para instalarse en este blog…

Hay muchas leyendas con un poso de verdad. La tradición y la costumbre van transformando las historias hasta que es difícil creer que son algo más que un cuento de viejas. Es bastante necio tachar sistemáticamente toda historia como falsa, ya que detrás de muchas de ellas hay un fenómeno observable, medible, comprensible, y ello no las hace menos interesantes.

En el folklore europeo existe la figura del Rey de las ratas, el Rattenkönig alemán. Antaño se hablaba de una criatura compuesta de muchas ratas unidas por la cola, una sucia rueda palpitante de dientes, garras y pelo; en lo alto del grumo formado por las docenas de colas de roedor se sentaba el Rey rata, el bicho más fuerte e inteligente del grupo, para dirigir a sus súbditos desde su trono viviente.

Photobucket

Un grabado clásico

El Rey de las ratas ciertamente existe. Hay medio centenar de ejemplares repartidos en museos de todo el mundo, si bien la enorme mayoría se encuentran en Europa (por algún motivo, más de una treintena se encontraron en Alemania). Los especímenes encontrados tienen la forma exacta que les atribuye la leyenda: varias ratas negras, docenas de ellas a veces, con las colas entrelazadas y pegadas entre sí. Se dice que es más frecuente encontrarlas tras inviernos largos y fríos, por lo que se ha propuesto que sus colas pueden quedar inicialmente unidas al congelarse. Los intentos de los animales por liberarse les atarían aún más. También podrían quedar unidas al enredarse sus colas con pelos largos de algún otro animal (en Nueva Zelanda se encontraron varias ratas con sus colas atadas por crines de caballo), o al pegarse entre sí por culpa de sangre, suciedad, barro… Tal vez más ratas vayan quedando atrapadas a medida que los animales buscan comida y tratan de desplazarse en tan incómoda situación. Las ratas no mueren de hambre en este estado. Las imágenes de rayos X de alguno de los ejemplares conservados en museos muestran que las colas tienen fracturas curadas, callos y cicatrices, lo cual indica que las ratas vivieron cierto tiempo una vez unidas. Tradicionalmente se consideraba a esta rareza del mundo natural como un mal augurio, lo cual tiene cierto sentido: las ratas transmiten enfermedades y plagas, y es de suponer que si hay una superpoblación de roedores el hacinamiento hará más probable que surjan casos de Rey de las ratas al enredarse en sus madrigueras, y el mayor número de animales también hará más probable la expansión de una nueva epidemia.

Photobucket

Un ejemplar de Rey de las ratas alemán

Photobucket

Las dos especies más comunes de ratas son la rata gris (Rattus norvegicus), que ha conquistado el mundo entero, y la rata negra (Rattus rattus). La rata negra tiene una cola mucho más larga y flexible que la gris, y es por ello que casi todos los casos de Rey de las ratas están compuestos por ellas. A lo largo del siglo XVIII la rata gris sustituyó a la negra como la especie dominante, por lo que paulatinamente desaparecieron los casos de Rey de las ratas. Hay por lo visto casos de este fenómeno con otras especies de ratas, e incluso en Estonia tienen un caso compuesto de ardillas.
Leyendas basadas en verdades y, repito, no por ello menos fascinantes.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: