El mítico berserker nórdico


Preguntaré sobre los berserkers, esos que prueban la sangre,
Esos héroes intrépidos, ¿cómo se les trata,
A aquellos que cargan a la batalla?
Pieles-de-lobo se les llama. En el combate
Portan ensangrentados escudos.
Rojas de sangre son sus lanzas cuando vienen a luchar.
Forman una hermandad cerrada.
El príncipe, en su sabiduría, puso su confianza en estos hombres
Que atraviesan los escudos enemigos.

Así hablan de los berserkers en el poema escandinavo del siglo IX Hrafnsmál, la Canción del Cuervo. Es la primera vez que se hace referencia a estos antiguos guerreros salvajes nórdicos. El “príncipe” al que se refiere el poema es Harald I de Noruega, el primer rey del país (872-930). Harald mantuvo a un pequeño grupo de estos guerreros a sus órdenes, como tropas de asalto y para causar el terror entre sus enemigos.

Pero ¿qué es un berserker? Estos antiguos bárbaros escandinavos eran salvajes guerreros que luchaban poseídos por una especie de trance de batalla demencial y sanguinario. El cine y la literatura nos han presentado una y otra vez a los vikingos como pueblos salvajes e incivilizados, una imagen que, aunque alejada de la realidad, describe bastante bien la conducta y forma de vida de los berserkers. Como suele ocurrir, la etimología del nombre puede darnos pistas sobre la naturaleza y el comportamiento de estos guerreros. Berserker parece provenir de ber, antigua palabra Nórdica para “oso” y serkr, “camisa” o “cota”. Es decir, vestidos con pieles de oso sería una traducción bastante aproximada. En el poema Hrafnsmál se les llama ulfheðnar, hombres en pieles de lobo. El propio nombre ya apunta a la naturaleza feral y salvaje del berserker. Incluso en la actualidad, ha sobrevivido la expresión inglesa going berserk, que describe un estallido de cólera y violencia similar al amok del sudeste asiático.

Los berserkers se caracterizaban por sus ataques repentinos de furia homicida, llamados berserkergang. Normalmente, aunque no siempre, les sobrevenían en plena batalla, o justo antes de un combate o duelo, o en momentos de tensión. También podían enfurecerse mientras llevaban una vida totalmente normal, en cuyo caso se dedicaban a agredir a aquellos que se cruzaban con ellos, mataban animales y aullaban como salvajes. Casi todos coinciden en describir el estado berserker como “terrorífico”. Sus caras se deformaban horriblemente y cambiaban de color; arqueaban la espalda como poseídos, y daban alaridos que parecían aullidos de animal; mordían y masticaban los bordes de sus escudos cuando estaban en batalla y atacaban tanto a amigos como a enemigos con terrible furia. Tenían una fuerza descomunal y eran capaces de proezas imposibles para un hombre normal.

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Dos imágenes sacadas de relieves representando guerreros con máscaras y pieles de animales de la Edad de Hierro.
El estado de furia berserker podía durar hasta un día. Después, el guerrero quedaba tan exhausto y debilitado que prácticamente tenían que meterlo en la cama como a un borracho. Muchos héroes aprovecharon estos momentos de debilidad para matar a peligrosos berserkers a los que no hubieran podido enfrentarse de haber estado en pleno ataque de furia.
Se dice que ni el fuego ni el filo de las armas podían dañar a un berserker furibundo. Snorri Sturluson, en su Crónica de los Reyes de Noruega, nos dice:

Los hombres [de Odín] avanzaron sin armadura, enloquecidos como perros o lobos, mordían sus escudos y eran fuertes como osos o bueyes salvajes, y mataban gente de un solo golpe, pero ni el fuego ni el hierro les hacían daño. A esto se le llamaba Berserkergang.

Muchas veces se identifica a los berserkers con Odín, dios de la guerra por excelencia. En la saga de la Vieja Edda, el propio Odín enumera las runas y hechizos que conoce, y hay una de ellas muy reveladora:


Por el tercero se
Si tengo gran necesidad
De reprimir a mis enemigos,
Amortiguo el filo del arma:
De mis adversarios
Ni armas ni trampas pueden perjudicarme.

Muchas veces se dice que un berserker podía “hechizar” las armas de sus enemigos para que no le hiciesen ningún daño. En algunos casos se dice que eran las pieles de lobo u oso que vestían las que les proporcionaban esa inmunidad, lo cual refuerza nuevamente su naturaleza animal. Sin embargo, las armas romas y contundentes sí que podían dañarlos, como se describe en el siguiente pasaje (donde se muestra también la costumbre berserker de atacar por igual a amigos y enemigos):

…los hombres pidieron a Halfdan que atacase a Hardbeen y sus campeones uno a uno; y él no solo prometió luchar, sino que aseguró que vencería con la mayor confianza. Cuando Hardbeen oyó esto, le poseyó en el acto una furia demoníaca; con violencia mordió y devoró los bordes de su propio escudo; tragó carbones al rojo; se metió en la boca rescoldos ardientes y los dejó bajar hacia sus entrañas; se arrojó al interior de rugientes fuegos; y al final, habiendo pasado por toda esa demencia, levantó su espada furiosamente contra los corazones de seis de sus propios campeones. No se sabe si esta locura se debió a su sed de sangre o a su natural ferocidad. Entonces, con sus restantes campeones atacó a Halfdan, que lo aplastó con un martillo de portentoso tamaño, venciéndolo y matándolo; y así pagó ante Halfdan, a quien desafiara, y ante los reyes a cuya progenie había masacrado violentamente.

En otras ocasiones se decía de ellos que eran hombres lobo o que podían cambiar de forma a voluntad y transformarse en animales, aunque esto puede interpretarse más bien como una referencia a que adquirían la fuerza y ferocidad de osos y lobos. En El Hobbit de Tolkien se nos muestra a un personaje que comparte casi todas las características de los antiguos berserkers: Beorn. El gran Beorn es un hombre barbudo y gigante, que vive apartado del resto del mundo cultivando su propia miel. Su propio nombre suena muy similar al nórdico ber– o bjorn-, oso. Beorn es un cambiapieles: puede adoptar a voluntad la forma de un enorme oso negro, y cuando entra en batalla transformado nadie parece capaz de resistírsele:


En aquella última hora el propio Beorn había aparecido; nadie sabía cómo o de dónde. Había llegado solo, en forma de oso; y con la cólera parecía ahora más grande de talla, casi un gigante.


El rugir de la voz de Beorn era como tambores y cañones; y se abría paso echando a los lados lobos y trasgos como si fueran pajas y plumas. […] Retornó en seguida, con una cólera redoblada, de modo que nada podía contenerlo y ningún arma parecía hacerle mella.

Beorn es una reinterpretación más amable de la figura del berserker ya que, aunque feroz y temible, ataca únicamente a sus enemigos y de hecho protege y ayuda a sus amigos. Sin duda Tolkien, buen conocedor de la literatura y mitos nórdicos, empleó elementos del berserker en el personaje de Beorn.

Había toda una serie de leyendas y fantásticas capacidades que se atribuían a estos temibles guerreros, y podemos suponer que los propios berserkers se encargaban de fomentar y extender estas leyendas y forjarse un aura de misticismo y terror. Se sabe que los berserkers formaban grupos o sectas ciertamente misteriosas. Constantino VI de Bizancio describe un extraño “ritual Godo” que realizaban los miembros de su Guardia Varega (todos ellos vikingos), en el que usaban pieles y máscaras de animales. ¿Tal vez una antigua costumbre relacionada con los cultos de berserkers?

Los berserkers eran una parte molesta de la sociedad escandinava. En tiempos de guerra podían resultar útiles, ya que en un enfrentamiento entre grupos reducidos de guerreros uno solo de ellos debía ser el equivalente altomedieval de un arma de destrucción masiva. Pero fuera del combate resultaban más una amenaza que otra cosa. La sociedad los despreciaba. Eran pocos, y a menudo se reunían en cuadrillas para cometer tropelías. Atacaban poblados y destrozaban a sus habitantes, fueran hombres, mujeres o niños; se decía que su violencia sexual no conocía límites; desafiaban a los hombres a duelos de honor llamados holmgang y, tras asesinarlos, se quedaban con sus pertenencias y mujeres. Las leyes escandinavas permitían este tipo de duelos, al menos hasta que la penetración del cristianismo fue desplazando algunas de las ancestrales costumbres nórdicas. Los cristianos, además, catalogaron el culto berserker como parte de las prohibidas prácticas de brujería y hechicería. Eirikr Hakonarson de Noruega declaró proscritos a los berserkers en 1015 y las leyes vikingas comenzaron a condenarlos al destierro, a ellos y a sus compañeros. Así se fueron extinguiendo los antiguos cultos de guerreros berserkers, y en el siglo XII ya no quedaban rastros de esta antigua tradición.

¿Qué era realmente el estado de furia berserker? Podemos pensar que se trata únicamente de fantasías medievales o de leyendas nórdicas, pero eso sería un tanto ingenuo. Se han propuesto infinidad de explicaciones. Se lo ha relacionado con una especie furia alcohólica en la que los hombres quedaban poseídos por un delirio etílico tras haber bebido grandes cantidades de alcohol. También se ha hablado del uso de drogas naturales: plantas y hongos psicoactivos (como la Amanita muscaria) que se mezclaban con alcohol o se tomaban en grandes cantidades y causaban un estado alterado de gran furia. Podría tratarse de guerreros esquizofrénicos o con algún tipo de demencia, trastornos histéricos o una mezcla variopinta de todo ello que los cronistas y la tradición oral se encargaron de magnificar.

Yo defenderé brevemente una teoría que apenas he oído nombrar, y es que el estado de furia berserker pudo haber sido un síndrome psicológico ligado a la cultura escandinava. Hoy en día se admite que pueden existir ciertos síndromes psicológicos muy ligados a una cierta cultura (en contraposición a síndromes como la depresión o la esquizofrenia, que tienen una tasa de prevalencia muy similar en todas las culturas y pueblos). Hace un tiempo hablaba del amok, un síndrome cultural propio del sudeste asiático y que también se caracteriza por una explosión de rabia asesina. Puesto que hablamos de eventos sucedidos hace siglos, tan solo contamos con los escritos que los cronistas nos han dejado. Es posible que gran parte de lo que se cuenta sobre los berserkers (sus propios ritos y ceremonias, sus increíbles capacidades, la ingesta de alcohol, hongos y drogas, etc) sean solo “accesorios” que facilitaban que ciertos hombres manifestasen este cuadro clínico caracterizado por un episodio relativamente corto de violencia extrema y salvajismo. Sabemos que los guerreros escandinavos valoraban la muerte honorable en combate, llegando al extremo de tener un paraíso dedicado a los bravos guerreros muertos en batalla, el Valhalla. En una sociedad que valoraba hasta tal punto la ferocidad y el arrojo en la batalla, parece razonable que pudo haber algún tipo de manifestación histérica o psicosis que diese lugar al comportamiento de los berserkers. Tal vez los individuos más proclives a manifestar este cuadro clínico eran aquellos menos adaptados socialmente, puede que con ciertos desequilibrios previos o con rasgos antisociales o violentos. Puede que las bandas de berserkers fuesen grupos de inadaptados al estilo de los actuales sin techo, que esperaban la oportunidad de que se manifestase el temible síndrome berserker. La literatura posterior, influida por las costumbres extranjeras y el cristianismo, se encargaría de añadir detalles demoníacos a los antiguos miembros del culto berserker, caracterizándolos como una especie de brujos enloquecidos. Claro que todo esto es únicamente una teoría poco elaborada, y cada una de las explicaciones propuestas puede tener parte de razón.

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Una valkiria guía al Valhalla a un guerrero caído


4 responses to “El mítico berserker nórdico

  • CANTABRU89

    muy interesante teoria la tuya, yo tengo otra no incompatible, piensa en algo parecido a los terroristas suicidas islamicos actuales, aparte de las fuertes convicciones religiosas uno de los motivos es que al suicidarse de esa forma tan atroz , aseguran la supervivencia de su familia ( ya que esa familia recibe fuertes compensaciones) ademas de elevar el “honor” de esta. DE esta manera si nos imaginamos la vida en una escandinavia medieval pobre en tierras fertiles, familias numerosas,malas cosechas, enfermedades, guerras… y si le sumamos tu teoria ( un hijo con algun trastorno psicologico probablemnte agravado x consumo de drogas) el “hacerse” berseker seria una especie de solucion para eliminar una amenaza a la comunidad, elevar la posicion social de tu familia, y una boca menos que alimentar.

  • Anónimo

    A mi interesa profundizar mas sobre los rituales y trabajos de meditacion, del guerrero berseker, la simbologia del oso apesar de ser caracterizada por una fuerza gigante, tambien se le puede acotar una instrospeccion, la busqueda interior, la oscuridad, sin embargo tu aporte se agradece. Un saludo.

    PD:si podrian compartir algun material de TRIBUS, o CULTOS de osos, en un viaje un ruso me hablo sobre una isla donde se encontraban portales y hombres osos.

  • rony collado

    la otra vez vi un documental en animal planet y justamente hablaron de estos hombres los cuales poseían grandes cualidades sobrehumanas y esto era porque contrajeron el virus de la rabia el cual fue mutando con los años y dio origen a estas criaturas a las cuales les llaman hombres lobo….no creía en esto pero luego de ver ese documental me convencí que en realidad los hombres lobo existen y siguen viviendo entre nosotros..existe un grupo de personas con estas características viviendo en el norte de EEUU y canada y son decendientes de personas que vinieron de europa y que fueron exiliados…si no creen ya pues yo si creo en eso

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